jueves, 21 de enero de 2016

FIRMA DE LIBROS EN LA III FERIA DE LAS REBAJAS DE ARGANDA DEL REY

El pasado domingo acudí a la feria de las rebajas del pequeño comercio de Arganda del Rey. Estuve en el stand de la Librería Guillén, de 11,30 hasta las 15,00h, y fue una experiencia maravillosa. Desde aquí, desde mi blog, quiero dar las gracias a todos los lectores que acudieron a dicho stand a conocerme y llevarse mis novelas, "La esencia de mi vida" y "Todo por Daniel". Algún que otro amigo de Facebook, a los cuales no conocía en persona, también se acercaron a verme y se llevaron mis obras. Mil gracias a todos, queridos amigos y lectores, por mostrarme vuestro apoyo y afecto, tan motivador para mí. Espero poder devolveros todo el cariño depositado en forma de novela con la que haceros disfrutar mucho. Un beso muy fuerte, y uno especial para Beatriz Guillén, por invitarme a asistir a dicha feria.

Bien arropada por Beatriz y Gema.



Junto a Beatriz Guillén, una  persona encantadora.

Con una lectora firmando su ejemplar.



Con la incondicional compañía de mi editor, Alberto Santos.


Todos juntos antes del cierre de la feria.
En la esquina derecha Jesús, mi marido, que siempre
me acompaña allí donde vaya.

Con Montse Rodrígez Fernández, autora del cuento:
"Todos somos estrellas".
Una preciosa historia para los peques de la casa
y con un bonito mensaje cargado de valores.



lunes, 18 de enero de 2016

RELATO CORTO: "HACER EL AMOR CONTIGO"





HACER EL AMOR CONTIGO






  

   Hacer el amor contigo no trata de sexo ni de deseos carnales, sino de entrega de almas, subordinación de cuerpos y rendición de corazones hasta fusionarse en un solo ser.
  
    Hacer el amor contigo no es buscar el placer, es encontrar la felicidad a puertas del cielo, elevar nuestro amor a cotas superiores e inalcanzables que muchos no podrían ni imaginar.
  
    Hacer el amor contigo no va de desnudarse, sino de despojar el alma y mostrar su pureza, de que te metas bajo mi piel conmovido, de que mi corazón acaricie al tuyo hasta estremecerlo.

    Hacer el amor contigo no tiene el fin de alcanzar el orgasmo, sino de llegar a tu alma para besarla y decirle cuanto la amo. Y cuando ella me contesta, cuando extasiada me responde, entonces el placer me vela los ojos.

    Hacer el amor contigo no solo me deleita y trastorna los sentidos, logra que llore, que las lágrimas me tomen las mejillas por sentirme henchida de ti, rebosada del amor que se derrama por cada poro de tu piel anegándome de forma ambiciosa.
  
    Hacer el amor contigo, como ya te he explicado, no trata de sexo, es mucho más, es fundir nuestras almas en una sola persona que respira y goza por hacer feliz a la otra. Lo nuestro no va de “Te quiero, hazme un hueco”, lo nuestro va del hueco que se nos abre en el pecho cuando no estamos juntos, sin fundir las almas, sin podernos demostrar cuanto nos amamos.

  De eso se trata, de practicar el amor contigo, de una absoluta entrega en donde cada uno depositamos el corazón en manos del otro sin esperar más de lo que ya disfrutamos. Porque nadie más que tú podría hacerme tan feliz con un simple y rítmico compás, una cadencia conjugada de múltiples posturas y cargada de ti, impregnada de toda tu existencia. Una esencia entregada a hacer el amor conmigo, a convertirnos en una sola y única alma, algo que a ti también te vela los ojos por ver cuánto goza mi ser entre tus brazos, en medio de tu corazón que no para de balancearlo.



martes, 12 de enero de 2016

RELATO CORTO: EL LATIDO DE MI CORAZÓN.



Como agradecimiento por vuestro incondicional y continuo apoyo, queridos lectores y amigos, os dejo con un relato corto. Es un relato que mi gran amiga Rita Turza me pidió un día que escribiese para colgarlo en su blog, y que hoy he decidido desempolvarlo y compartir una vez más con mis lectores. Muchos seguramente no lo hayan leído. Espero que os guste. Besos.



EL LATIDO DE MI CORAZÓN



   
                                                     



  Su imagen me aturdía, me hacía temblar, me estremecía cada vez que la veía llegar a mí tan hermosa. Sus labios perfectamente dibujados y pintados con carmín rojo, sus rasgados y verdes ojos acentuados por la máscara de pestañas, su tez fina como la porcelana, sus prominentes y sonrosados pómulos, su pelo castaño y ondulado rozándole los hombros… En verdad era toda una deidad de mujer.
  Sentado, desde mi sillón, inhalaba el aroma que desprendía a juventud, pureza y dignidad. Y ese olor hacía que mi corazón bombeara bruscamente, latiese con vigor. Entonces era consciente de que vivía conmigo, que aquel imprescindible órgano seguía ocupando su caja torácica a pesar de que yo llevara años poniéndolo en duda.
  Entendía que ella era una mujer inalcanzable. Una mujer con la que solo podría soñar. Una mujer que jamás perdería un segundo en fijar su vista en mí como hombre dispuesto a satisfacerla. Pero me era inevitable fantasear con ella, crear un mundo en el que ella se sintiera atraída por mí, un hombre maduro que buenamente podría ser su padre e incluso su abuelo. Un hombre que peinaba canas desde hacía años, con marcadas arrugas en el semblante y con una virilidad reposada, no tan enérgica como su cuerpo, debido a su joven edad, demandaría.
  No obstante, en mis sueños no existían todas esas barreras que en la realidad acotaban nuestra posible relación, que suponían una frontera a la que no me estaba permitido cruzar debido a que mi pasaporte había expirado hacía tiempo, seguramente cuando ella tomó la primera comunión. Debía ser realista, le doblaba la edad con creces, lo nuestro era imposible, inviable de todas las formas y maneras, no tenía ni el derecho a permitirme soñar con ella.
  Ella vestía con veintiocho hermosas primaveras, yo me ataviaba de sesenta y dos fríos inviernos. Ella presidía delante de mi mundo como una persona dulce, afable, entusiasta, soñadora e inocente. Yo encabeza una comitiva en busca de su admiración siendo un viejo cascarrabias curtido en todo, con un físico poco agraciado, con matiz de amargura y aire pesimista debido a los duros varapalos que había soportado a lo largo de mi vida. Tantos, que desde hacía años mi única y leal compañera era la soledad. La vida me había mostrado su peor cara con respecto a asuntos sentimentales, apartándome de mi familia, mujer y dos hijos, que habían pasado a ocupar un mejor lugar que el terrenal. No tenía nada en mi vida, únicamente poder. El poder que daba el dinero, el poder que otorgaba ser una persona importante, por lo demás estaba vacío.
  Por mi alto status social estaba acostumbrado a obtener todo cuanto me apetecía y deseaba, incluidas mujeres, todas las que quisiera. Pero ella no era como las demás, ella no se deslumbraba con los lujos ni con un nombre o apellido capaz de abrir cualquier puerta con el mero hecho de pronunciarlo. No. Ella era una mujer con dignidad, joven pero con principios, de las que únicamente entregaban su corazón por amor, no por una abultada chequera o por una visa oro, de las que no se dejaban conquistar por quién eras, sino por lo que resultabas ser para ella. Mi poder me permitía alcanzar todo cuanto quería, todo excepto a ella.
  Quizás por esa integridad tan pasmosa, tan difícil de encontrar hoy en día, tan impensable en el mundo que me rodeaba, estaba enamorado de ella. Quizás por eso la tenía aquí, a mi lado sin ser necesario ni comprensible para nadie, para poder verla y suspirar en silencio, a su lado mientras me impregnaba de su fragancia con ese dulce olor a amor propio incorruptible. Porque quizás el único momento en que me sentía vivo y feliz era cuando llegaba la hora de que ella se sentase en mi despacho, frente a mí, para redactarle una carta. Una carta ficticia que nunca llegaría al destinatario que ella creía, pues todas las direcciones de correo que obraban en su poder llevaban al mismo lugar: mi ordenador.
  Y cuando lo hacían, cuando sus cartas entraban en mi correo, saboreaba cada palabra que estaba escrita porque ellas me llevaban a asociarla con un recuerdo de ese momento. Me trasportaban al conciso instante en que estaba escribiéndola, deslizando la mano por la hoja de papel. Sus verdes ojos mirándome; sus labios provocándome, sin tan siquiera proponérselo, al humedecerlos de vez en cuando con la lengua; su fino y estilizado cuello gritándome que perdiera la boca por él; sus largos y delicados dedos a los que mis manos deseaban acariciar y dirigir; sus magníficas piernas tan estilizadas, preciosas y perfectas, cruzadas en una postura que indicaba claramente prohibición; y su hermosa cara llena de expectación esperando escuchar mis palabras para volver a deslizar la mano por el papel. Me recreaba en el recuerdo de su presencia, me alimentaba de él, vivía de los réditos que sus letras me dejaban hasta el día siguiente.
  Y al amanecer, al llegar el nuevo día, volvía a levantarme pensándola. Pensando que cerca de mediodía, como hacía casi un año, entraría en mi despacho y se sentaría frente a mí. Era la única ilusión que llenaba mi vida, la que verdaderamente me hacía levantar cada mañana.
  Y al fin llegaba el momento. Y entraba. Y nos mirábamos. Y me saludaba marcando una leve sonrisa a la par que sus ojos también hablaban. Y se sentaba. Y le dictaba una carta más. Y ella escribía. Y yo comprobaba que continuaba teniendo corazón, lo sentía, notaba su latir en mi pecho, era en el único momento capaz de percibirlo. Bombeaba a doble velocidad y en otros instantes a tempo acompasado, pero palpitaba, no dejaba de hacerlo. Y palpitaba por ella. Solo y exclusivamente por ella. Ella y su candidez se habían convertido en el oxígeno necesario para mis células. Ella, con su moral de recto orgullo y su endiablada belleza, sin lugar a dudas, se había convertido en el pulso de mi vida, en el latido de mi corazón.




domingo, 10 de enero de 2016

RESUMEN DE TODAS MIS NOVELAS, PUBLICADAS Y SIN PUBLICAR.

Queridos lectores y amigos, como ya sabéis la gran mayoría de vosotros, pues lo he publicado en mi página de Facebook, el viernes inscribí mi quinta novela en el Registro de la Propiedad Intelectual. Sí, mi quinta obra. He escrito cinco novelas en menos de tres años, y llevo publicadas dos. La primera en llegar al público fue "La esencia de mi vida", una historia llena de misterio, intriga y amor, aúna un poco de todo, como la vida misma. Una novela que vio la luz hace poco más de un año, que va por la segunda edición y que no para de darme satisfacciones por las críticas que recibo. Con ella me he convertido en una de las autoras más destacadas del este de la Comunidad de Madrid, y mi novela la más vendida dentro de la editorial Imágica Ediciones, mi editorial, que me publica bajo el sello Imágica Romántica. Un sello que la propia editorial abrió cuando decidió apostar por mí y mi obra.



La segunda obra en ver la luz de la publicación ha sido "Todo por Daniel", una historia apasionante, llena de tensión, emoción y sentimientos capaz de no dejar indiferente a nadie. Una novela que está gustando mucho, que a pesar de no hacer ni dos meses de su publicación, como los lectores la esperaban con ansia, prácticamente se la han devorado. Muchos han sido los que me han confesado habérsela leído en dos días, y a lo sumo en una semana. Y todos hasta ahora coinciden en las mismas palabras, que no sabrían decir cuál de las dos novelas les ha gustado más porque ambas son maravillosas, y que están deseosos de que llegue pronto una tercera. Para eso deberéis esperar unos cuantos meses, toda novela necesita su tiempo de promoción y creo que un año es lo justo. Así que calma, queridos lectores, y miradlo por el lado positivo, de esa forma, cuando llegue, la cogeréis con más ganas.



Gracias a todos por la buena acogida hacia mis obras y por declararos fans de ellas. No podéis imaginar lo orgullosa que me siento de tener unos lectores como vosotros, que no paráis de animarme para continuar escribiendo. Lo he dicho ya en más de una ocasión pero lo vuelvo a repetir, sois mi motor.





Y ahora me gustaría hablaros brevemente de mis otras tres novelas, distintas entre sí, obviamente, pero fieles a mi estilo. Hay para todos los gustos entre ellas, aunque el denominador común de todas es tratar con los sentimientos, algo que me apasiona, y mezclarlo siempre con intriga y tensión.

-Tengo una novela en la que asistimos al declive de una pareja. Un matrimonio que se ama mucho pero en donde un día la rutina hace mella, las discusiones se abren camino casi a diario, una de las partes termina sintiéndose menos querida y acaba cometiendo un torpe error, uno del que se arrepiente al segundo de cometerlo, le ha sido infiel a su marido. A partir de ahí la pareja se verá envuelta en un cúmulo de despropósitos que lejos de arreglar la situación terminará empeorándola más. Y yo ahora os pregunto: ¿Un amor verdadero puede superar todo? ¿Puede perdonar un error, por muy grave que sea? ¿Puede aprender de ellos y continuar? ¿O simplemente muere definitivamente? Para responder a estas preguntas tendréis que leer el libro, que espero me publique mi editor, a él le ha gustado mucho la historia y de qué forma está narrada. Porque está enfocada para ver y discernir la distinta perspectiva que hombres y mujeres tienen ante una misma situación, discusión, etc.



-Otra de mis novelas, la que acabo de inscribir, cuenta la historia de un hombre cuya única aspiración en la vida es la política, llegar a ser alguien importante dentro de ella. Un hombre muy guapo y tremendamente carismático, cuya apariencia de persona perfecta, en todos los sentidos, es simplemente fachada de su auténtica personalidad. Un hombre que enamora a una dulce e ingenua doctora que irá descubriendo el verdadero rostro de su marido, todo un psicópata y un sádico sexual. Una historia llena de intriga que mantendrá en vilo al lector desde el principio hasta el fin. Una lectura adictiva, de las de no querer parar, os lo aseguro.



-Y por último, os hablaré de la más atrevida de mis novelas, una romántico-erótica. Una novela en donde la protagonista intenta superar un trauma que la marcó hace quince años y que desde entonces la ha llevado a humillar a los hombres, sexualmente hablando. Pero un cambio de residencia desencadenará muchas variaciones en su persona. Por un lado la llevará a conocer a un hombre que la descolocará y le hará descubrir cuánto se puede gozar con el sexo. Por otro, por primera vez en su vida, se verá obligada a enfrentarse a sus fantasmas en lugar de huir de ellos como siempre. Tendrá que cuestionarse, buscar en su interior y descubrir lo que tantos años lleva ocultando y ocultándose, sus sentimientos. En definitiva, una historia con erotismo, sensibilidad y una buena trama bañada, como no, en la tensión que tanto me gusta crear y que os llena de intriga y curiosidad. Una historia romántica, no confundir con pastelosa ni cursi, y erótica, con sutilidad, no equivocar con soez.



Los títulos de cada una, queridos lectores, prefiero reservármelos hasta que llegue el momento oportuno de ponerlos en vuestro conocimiento.


Y ahora a mí me gustaría conocer vuestra opinión al respecto de las tres novelas que aún están por ver la luz. Con esto que acabo de decir me refiero a saber qué temática os seduce más, cuál os gustaría leer en tercer lugar. Me encantaría saberlo, porque quizás vuestra opinión sea determinante para publicar una u otra. Mi editor y yo no coincidimos en la siguiente en ver la luz, vuestra opinión podría echar una mano. Animaos y dadmela, por favor. Si no podéis a través del blog, hacedlo en mi página de Facebbok, en esta misma publicación, pero mojaos.

Para finalizar, solo deciros que ya sabéis dónde encontrar mis novelas, entre otros muchos lugares en Internet, El Corte Ingles, La Casa del Libro, Espacio Lector Nobel, en la librería de La Vaguada y otras más de Madrid, en muchas librerías de Arganda, en Campo Real, Perales de Tajo y Belmonte de Tajo. Y podéis solicitarla en vuestra librería habitual, basta con dar título, autor y editorial y ellos se la solicitarán a su distribuidor. Y para quien la quiera en formato digital, está a la venta en Amazon(en papel también), en la plataforma Lektu y en la web de mi editor Alberto Santos(en papel también).

Ahora, después de haber terminado mi quinta novela, me voy a tomar unos meses de descanso antes de ponerme a escribir de nuevo. Voy a ponerme al día con la lectura, que tengo libros atrasados, y a ir fraguando en mi mente la próxima obra. Pero iré despacio, necesito descansar un poco porque últimamente no me da de sí la vida. Un beso para todos.