jueves, 27 de octubre de 2016

A OCHO DÍAS DE LA PRESENTACIÓN DE MI TERCERA NOVELA

Sí, queridos lectores y amigos, a solo ocho días de la presentación de "Perdida en mi desconfianza", mi tercera novela publicada. Será el sábado 5 de noviembre, a las seis de la tarde.

En esta ocasión he escrito algo más atrevido, he creado una novela romántico-erótica con buena trama y muchos giros. Con ella os adentraréis en la laberíntica mente de la protagonista, Cristina, una mujer marcada por un incidente acontecido quince años atrás que la llevó a cambiar su forma de ver y tratar a los hombres. Una trama con trasfondo cuya subtrama está cargada de pasión y erotismo. Una novela para despertar todos los sentidos y sentimientos.


Para Eva Zamora



Aquí tenéis su portada, es preciosa, ¿verdad? Aunque muchos ya la habréis visto a través de mi página de Facebook https://www.facebook.com/evazamoraescritora/. Y quien no la haya hecho que entre en la página y descubrirá adelantos de la novela. He hablado de Cristina, la protagonista femenina; y de Marc, prota masculino. También he colgado algún que otro fragmento y sobre todo he puesto muchas fotos con la intención de poner rostro a mis personajes, si bien luego cada uno puede fraguarlos en su cabeza a su antojo.
















"Marc era un gran amante, una amante excelente,
y estaba convencida de que él también
lo sabía". 








Para Eva Zamora


"Solo haré lo que tú quieras,
lo que tú me pidas,
solo voy a respirar para hacerte disfrutar, Cris".














"Cuando tu mente se bloquea y no sabes qué decisión tomar, solo puedes hacer una cosa: luchar contra ti misma. Aunque el precio sea el amor".



Ya sabéis, queridos lectores, anotar esta novela y no dejéis de leerla, seguro que os gustará.

Para Eva Zamora

domingo, 25 de septiembre de 2016

FERIA EN MEDINA DEL CAMPO

Ayer estuve en Medina del Campo, en su V feria de Mitomanías. Igual que el anterior año, mi editor me pidió acercarme a este bonito municipio de la provincia de Valladolid para dedicar mis libros. Y de la misma forma que el año anterior, los medinenses me acogieron con mucho cariño y me hicieron sentir como en mi propia casa.




Lectores que hace un año, en esa misma feria, compraron mi primera novela "La esencia de mi vida", venían buscándome para hacerse con la siguiente obra. Pero además sin preguntarme si quiera de qué trataba "Todo por Daniel", y cuando yo intentaba explicárselo su respuesta era casi idéntica en todos los casos: "Da igual de qué trate, me gusta cómo escribes y quiero leer más novelas tuyas". Es todo un orgullo para mí escuchar esos comentarios, son palabras que se convierten en el combustible para que mi cerebro no deje de idear historias con las que haceros disfrutar. 
Me sigue sorprendiendo la cantidad de personas que me preguntan si mis novelas están basadas en hechos reales, algo que no es así, son pura ficción; sin embargo, perfectamente podrían ser algo verídico, debo reconocerlo. Y quizá ese hecho, lo cercanas a la realidad que son las historias que creo y cuento, es lo que más gusta a los lectores. 

Para Eva Zamora
Disfrutando con mis dos niños,
en breve la familia
aumentará.


También en Medina del Campo me he encontrado con lectores que habían oído hablar de "Todo por Daniel" en las redes sociales y querían el libro. Y empleo tal adverbio, "también",  porque Medina no es un caso único, ese hecho ya me ha ocurrido en distintas ferias, y me alegra mucho comprobar el poder de expansión que tiene Internet en nuestro mundo. 

De nuevo gracias a los medinenses por su acogida. Espero volver el próximo año con una novela más, con mi nueva novela, "Perdida en mi desconfianza", que será publicada el 5 de noviembre. Pero antes de ese día en donde mi tercera novela verá la luz, me espera otra feria, esta vez en Valladolid capital, en el recinto ferial, el fin de semana del 15 y 16 de octubre. Allí espero ver a todos los vallisoletanos. 

Para Eva Zamora
¡A punto de agotar la tercera edición y de
lanzar la cuarta!
Para Eva Zamora
Siguiendo la estela de mi primera novela,
¡Todo por Daniel a punto de agotar la
segunda edición!








jueves, 15 de septiembre de 2016

"PERDIDA EN MI DESCONFIANZA" VERÁ LA LUZ A PRIMEROS DE NOVIEMBRE

Desde hace unas semanas, a través de mi página de Facebook https://www.facebook.com/evazamoraescritora/  os he ido adelantando pequeñas pinceladas de mi próxima novela titulada "Perdida en mi desconfianza". Os he dicho que se trata de una novela más atrevida, es una historia romántico-erótica. También os he hablado de sus protagonistas, Cristina y Marc, aunque os he descrito a Cris pero aún no os he contado nada de Marc.























Colgué un fragmento del comienzo de la novela, un diálogo entre Cristina y su mejor amiga, e incluso una canción del grupo Zentric que también encontraréis en esta historia que llegará muy pronto a vuestras manos, el sábado 5 de noviembre será su presentación. Desde ese día Cristina y Marc se cruzaran en vuestro camino y se instalaran en vuestra mente por un tiempo, el mismo que os lleve leer "Perdida en mi desconfianza". Una historia romántico-erótica con mucho trasfondo, donde la protagonista se verá obligada a enfrentarse a los fantasmas de los que lleva huyendo años, y donde un hombre, Marc, se cruzará en su vida poniendo su estructurado mundo del revés. Cristina tendrá la ardua tarea de lidiar con su pasado, conocido por muy pocos; encararse a un presente lleno de cambios y con un gran secreto, que ha convertido en su vía de escape; y haciendo frente a la realidad, deberá buscar un futuro en el que poder vivir al fin con sosiego. Una trama con giros, con escenas eróticas, con lugar para las confesiones, la amistad y, cómo no, para el amor. Una historia que espero os guste mucho, tanto o más que mis obras anteriores.

En breve, en mi página de Facebook, os describiré a Marc, pero hoy os voy a hacer un pequeño comentario sobre él. Marc es un hombre seguro, hecho a sí mismo. A pesar de provenir de la alta burguesía catalana, él no ha querido seguir con las riendas de las empresas familiares, su vocación era otra desde niño y luchó por ella con uñas y dientes. Marc es inspector jefe de policía de una unidad especial: la UDYCO (Unidad de drogas y crimen organizado). Es un hombre que vive para y por su trabajo, lo que más le apasiona. O eso creía él hasta conocer a Cristina...











































En fin, si estáis interesados en saber más de esta historia podéis hacerlo a través de mi página de FB.
Por si no lo habéis leído, os dejo el principio del primer capítulo de "Perdida en mi desconfianza".

  "Me asfixiaba. Sentía una dificultad extrema para poder respirar. El peso de su cuerpo sobre mí, la opresión en el pecho, un fuerte ahogo… todo eso me quitaba el aire. Y la presión no cesaba, oprimiéndome tanto que el corazón cada vez me latía más lento, parecía estarse apagando. Llegué a creer que de un momento a otro terminaría parándose para siempre y una pequeña parte de mí deseaba que eso ocurriera, que mi corazón llegase a su fin para que todo acabase; aunque la otra luchaba por continuar respirando. Intenté moverme, pero era completamente imposible, el cuerpo no me respondía, no formaba parte de mí. Oía continuamente su exaltada respiración pegada a mi oreja, produciéndome asco, una total repugnancia, haciéndome sentir náuseas. Quería hablarle, decirle que por favor me dejase, que parara de una vez; si bien las palabras no eran capaces de brotarme por la boca, de la misma forma que el aire se había negado a penetrar en los pulmones.
-Tú quieres esto tanto como yo, lo sabes, Cris.

  ¡No…, no…, no! ¡Para, por favor! Mi mente no dejaba de repetirlo, pero la boca no era capaz de articular palabra. Estaba paralizada y muda, no lograba verbalizar. Todo se iba oscureciendo mientras luchaba por emitir algún tipo de sonido aunque sin ningún éxito. Las lágrimas me recorrieron las mejillas acompañadas de un fuerte dolor que me retorcía el alma. La compresión en mi pecho era ya insoportable, no podía aguantar más la falta de aire. ¡Me asfixio…, aire…, aire…, a-i-r-e…!"




jueves, 4 de agosto de 2016

LA LIBERTAD DEL ESPÍRITU

LA LIBERTAD DEL ESPÍRITU


  Corría el mes de mayo de 1898 cuando Amelie tan solo contaba con quince primaveras. Y con tan corta edad ya se vio obligada a desposarse con el burgués Dupoint, un hombre rico gracias a pegarse cual garrapata a la axila del marqués de Cornualles, dueño absoluto de prácticamente toda la región. Dupoint pasaba de los cuarenta años, era un hombre poco agraciado, de modales rudos y algo tosco, justamente las carencias que padecía el marqués; y por eso este le quería a su lado y Dupoint había medrado a su sombra.
  Amelie era la quinta hija de uno de los agricultores al servicio del marqués. Dupoint el encargado de revisar todos los trabajos en las tierras, y en especial las de esa parte de la región. Aunque no era necesario que él se manchase los pies acudiendo en propia persona, para eso tenía a sus subalternos, pero desde hacía más de un año solo él se acercaba a pedir cuentas. Dupoint lo hacía porque se había encaprichado de Amelie desde que descubrió la hermosura de su rostro, desde que su cuerpo de niña se transformase en mujer, desde que su torso mostrase unas turgentes protuberancias y su cintura de avispa le aguijonease el corazón. Estaba harto de ver mujeres bellas en la mansión del marqués, unas relacionadas con la nobleza y otras totalmente en el lado opuesto, simples damas cortesanas, pero en ninguna había visto una belleza tan impresionante como la de Amelie. Debía ser suya, suya y de nadie más. De modo que un día Dupoint le anunció al padre de Amelie que se la llevaba de allí para casarse con ella.
-¡Por Dios, señor, no es más que una niña! –exclamó el padre con tono de súplica.
-¡No te estoy pidiendo permiso, estúpido! –vociferó con acritud-. Tan solo te cuento lo que voy a hacer. Mañana mismo vendré a por ella, así que más te vale tenerla preparada. –Le amenazó.
-¡Por favor, señor, no puede hacer eso!
-¡Calla! –Dupoint le soltó un duro bofetón-. Calla y obedece si no quieres perder todo cuanto tienes. Mañana la quiero preparada y sin una lágrima por parte de nadie, sin despedida. Procura hacerme caso por tu bien y el de tu familia. –Se montó en su caballo y se marchó veloz.
  Obedeciendo sus órdenes, Amelie se marchó al día siguiente con Dupoint, sin nadie que la dijese adiós o la diera un beso; su familia no podría hacerlo sin derramar una lágrima y temían las represalias que esa desobediencia les pudiese acarrear. Dentro del carruaje, Amelie no pudo contenerse más y comenzó a llorar con desconsuelo. Estaba muy apenada por tener que alejarse de sus seres queridos y sentía un pánico acerbo ante lo desconocido que le aguardaba, ante ese hombre que la ocasionaba temor. Un temor angustioso que le provocaba más y más llanto.
  Durante el camino, Dupoint le pidió no llorar más y pensar en lo feliz que iba ser, en todas las riquezas de las que disfrutaría, además de codearse con la nobleza. No paraba de repetirle que debía estar más que agradecida por el cambio de vida que él iba a regalarle, cualquier otra en su lugar estaría muy contenta, se sentiría una privilegiada. Pero ni los lujos ni las riquezas eran capaces de consolar el llanto de Amelie, y cuando Dupoint intentó abrazarla para calmarla, esta le mordió en el brazo con la intención de apartarle de ella.
-¡Serás zorra! –Dupoint le cruzó la cara con un fuerte bofetón-. Estás sin civilizar y así no puede comportarse mi mujer. Creo que tendré que llevarte a que te enseñen modales, y sé del lugar idóneo. Conozco el sitio apropiado para ti, un lugar donde saben domar a fierecillas como tú, donde te enseñarán modales de dama, no de bestia como parece ser que te ha enseñado el torpe de tu padre. ¡Cochero! –chilló, asomando la cabeza por la puerta del carruaje-. Dirígete a casa de Jean Fontaine.
-Sí, señor –contestó.
  Jean Fontaine era otro burgués de la zona cuya fama consistía en enseñar refinados modales a jovencitas de la alta sociedad, o a todo aquel que pagase el precio solicitado por sus servicios. Era un hombre elegante, alto, educado, refinado, prácticamente todo lo contrario a Dupoint, además de poseer un gran atractivo físico. Llevaba seis años viudo, desde los treinta y uno, y nunca había vuelto a enamorarse, tan solo ocupaba la cama de toda la que le invitase a entrar en ella, sin más, pero el corazón siempre lo dejaba fuera.  
  Amelie se deslumbró al entrar en aquella mansión de techos inalcanzables, gigantescas lámparas y lujos por doquier. Pero aún se deslumbró más cuando Jean entró en el salón donde Dupoint y ella aguardaban su llegada. Nunca había visto a un hombre semejante, ni tan guapo, ni tan bien vestido, ni desprendiendo un olor tan agradable que casi la hipnotizaba. Y mucho menos había escuchado antes hablar de esa forma tan delicada y suave como hacía el timbre de voz de Jean, era una aterciopelada melodía que le acariciaba los tímpanos.
-Buenos días, soy Jean Fontaine –dijo, tomando la mano de Amelie y besándola-. Encantado de tenerla aquí, señorita.
-Y a mí, ¿no me saludas? –gruñó Dupoint.
-Por supuesto, amigo, pero primero siempre son las damas, o damiselas en este caso –aclaró.
-En este caso mejor decir bestias –enunció mirando a Amelie, que bajó la cabeza-. Por eso mismo te la traigo, para que la domes. Enséñale modales, los necesita.
-Desde luego. Haré todo lo que esté en mi mano, ya conoces mi reputación.
-Y pronto –soltó cabreado-. En un mes quiero casarme con ella, quiero hacerlo antes de que llegue el verano.
-¿Y por qué tantas prisas? –preguntó Jean intrigado.
-Eso a ti no te importa, es cosa mía –replicó-. Si te supone un problema hacerlo tan rápido te pagaré el doble.
-No, está bien –respondió-. Nos esforzaremos al máximo con ella.
-Pues aquí te la dejo –dijo empujándola, acercándosela a él-. Espero que me sorprenda su cambio a la vuelta.
-Te sorprenderá, amigo, ya lo verás –afirmó despidiéndose de él, acompañándolo hasta la puerta.
  Amelie no era la única joven viviendo en aquel lugar e impartiéndole modales, había seis mujeres más, aunque ella era la menor de todas y la única de procedencia humilde; con lo cual las demás intentaban acercarse a ella lo menos posible. Jean se empleó a conciencia con Amelie, y ella, encantada con su presencia, porte y forma de comportarse, aprendía tan rápido que el deslumbrado fue Jean.
  En menos de tres semanas, Amelie estaba preparada para codearse con toda la nobleza que Dupoint quisiera, sus modales eran finos y esmerados. Pero Jean quiso esperar unos días más antes de hacérselo saber a Dupoint para que viniera a por ella. Había algo en Amelie que le gustaba, no solo por su físico extremadamente bello, era algo de su interior, su inocencia, su pureza; y sentía nostalgia cuando pensaba que pronto dejaría de verla.
  Una noche, Amelie no podía dormir ante la angustia de saber que tenía que volver con Dupoint y casarse con él, y decidió dar una vuelta por el largo pasillo de la mansión, contemplar una vez más aquellos hermosos cuadros que tanto la fascinaban y los espectaculares tapices que vestían las paredes. De pronto, escuchó ruidos, algo similar a un gemido aunque sin parecer un lamento. Con sigilo se acercó hasta el lugar de donde procedían tales sonidos, era la habitación de Jean. La puerta se encontraba entreabierta y la curiosidad de Amelie pudo más que ella misma y decidió fisgonear. Observó los cuerpos desnudos de Jean y una mujer moviéndose, acariciándose, uniendo sus labios con fuerza, produciendo más ruidos con sus bocas hasta acabar rendidos y quietos. Amelie no sabía lo que acababa de presenciar, lo que Jean y esa mujer habían hecho, pero parecía ser muy satisfactorio y gustoso, pues ambos estaban muy felices al terminar. En silencio, Amelie regresó a su habitación sin apartar de su mente la imagen de esos cuerpos y preguntándose un montón de cuestiones para las cuales no tenía respuesta.
  Al día siguiente Jean le comunicó que estaba preparada para marcharse y que iba a decir a Dupoint que viniera a recogerla. La curiosidad y a la vez la inocencia de Amelie no pudieron evitar preguntar a Jean por lo que había visto la noche anterior.
-¿Me viste? –preguntó perplejo.
-Sí, pero no quería hacerlo, señor –se excusó-. Escuché ruidos y me acerqué a ver qué ocurría, lo juro.
-No está bien espiar, Amelie –le reprendió.
-Perdón, señor, no lo repetiré nunca más, os lo prometo. Pero, por favor, explíqueme qué era lo que hacían.
-¿Cómo? ¿No sabes lo que hacíamos? –El desconcierto tomó el rosto de Jean cuando Amelie negó con la cabeza.
  Pero el desconcierto torno al momento, Jean se conmovió ante la candidez de aquella preciosidad tan pura y a la vez sintió escalofríos al imaginarla en brazos del rudo de Dupoint. El vello se le afiló pensando en el poco tacto que aquel hombre tendría con ella, la escasa delicadeza, más bien nula, al desvirgarla. Le horrorizó pensarlo.
  Jean pidió a Amelie dar un paseo por la gran finca y le explicó todo acerca del amor y el sexo, la importancia de las caricias y besos, el deber de ser cuidadoso y cariñoso buscando la finalidad de hacer gozar a la mujer. La cara de Amelie iba cambiando por instantes, lo hacía radicalmente, y al final de la explicación de Jean de forma inevitable comenzó a llorar.
-¿Por qué lloras, Amelie?
-Ese hombre no es como usted, no entiende de caricias ni de amor, solo sabe imponer órdenes. Él no me tratará con la dulzura y delicadeza que usted me ha explicado –dijo sin parar de llorar-. Señor, él no estará pendiente de no hacerme daño, él es un bruto que me exige modales a mí cuando él carece de todos ellos. Tengo miedo, señor. –Continuó llorando.
-No, Amelie, no llores. Dupoint sabrá tratarte. Cálmate. –La besó en la frente.
  Amelie sintió una necesidad imperiosa por probar los labios de Jean, no quería entregar su primer beso a Dupoint, sino a quien ella quisiera, y deseaba con fuerza que fuese con él. Sin meditarlo un segundo más, unió sus labios a los suyos y se sorprendió al ser correspondida y besada de una forma que hizo temblar a sus piernas. Al separarse, Jean la miró fijo y sin emitir una sola palabra se marchó de allí a paso ligero, dejando a Amelie sola y confundida.
  Amelie tampoco podía dormir esa noche, la última que pasaría en aquella mansión bajo el techo de Jean, el primer hombre al que había entregado sus labios, con el que se había besado. Y el sueño se había esfumado precisamente por pensar en ese beso, en la sedosidad de los labios de Jean y en la novedosa sensación que su cuerpo había experimentado. De repente, Amelie escuchó abrir la puerta de su alcoba y se incorporó de la cama. La silueta de Jean, con un candelabro en la mano, penetró en la habitación, iluminándola. Ella salió de la cama, él se acercó hasta Amelie despacio; ambos se contemplaron. Ninguno de los dos dijo una sola palabra, sus ojos se bastaron para hablar, para gritarse que deseaban más después de aquel beso.
  Jean desnudó lentamente a Amelie, después lo hizo él. Llevándola de nuevo a la cama, recubrió su precioso, joven y virginal cuerpo de besos, la hizo tocar las puertas del cielo una y otra vez con sus caricias, amándola de forma tierna, delicada y deseosa. Amelie creyó morir sintiendo ese placer inundando su ser y encharcándole el alma. Permanecieron abrazados largo rato, cubriéndose de besos sin parar, y antes de llegar el alba, Amelie decidió que Jean la amase de nuevo. Sus cuerpos vibraron con fuerza mientras los primeros rayos de sol perpetraban por los ventanales de la habitación. Amelie se abrazó a Jean y lloró.
-¿Por qué lloras? –interpeló confuso.
-Porque no quiero irme, señor, quiero vivir con usted.
-Eso no puede ser, Amelie. Dupoint va a hacerte su esposa, debes marchar con él.
-Pero yo no deseo irme con él, no le quiero –gimoteó-. Yo le quiero a usted.
-Estoy seguro de que no le quieres, pero tampoco me quieres a mí. Además, yo no te intereso, Amelie. Yo solo amé una vez, a mi esposa, luego no he sido capaz de amar nunca más, ni sé si quiero hacerlo.
-Pero acabamos de amarnos, usted me explicó que esto era amor –expresó confusa.
-Amelie, hemos hecho el amor, pero no nos amamos –puntualizó Jean-. Yo solo he querido que recordases tu primera vez de forma agradable porque sé que con Dupoint no sería así. –Le acarició la mejilla y añadió-: Y tú también querías que yo fuese el primero, lo vi en tus ojos esta mañana, al besarme. Simplemente nos hemos complacido, nada más.
  Jean salió de la cama, se vistió y cabizbajo abandonó los aposentos de Amelie. Un par de horas más tarde,  Dupoint entraba en la mansión a recogerla para llevársela con él. Amelie buscaba continuamente la mirada de Jean para ver qué veía en ella, pero este la eludía siempre. Con un fuerte abrazo, Dupoint se despidió de Jean, feliz y contento de haber conseguido lo que él quería, una joven hermosa, con modales y llena de inocencia. Dupoint no tenía la menor idea de que había pagado hasta para hacerle perder la honra.
  Mientras que Dupoint se encaminaba al carruaje, Jean se acercó a Amelie para despedirse de ella.
-Piensa en mí cada vez que hagas el amor con él –le sugirió-. Piensa en cómo yo te he amado, cuánto te he hecho disfrutar, en mis caricias y besos. Algún día volveré a tener tu cuerpo entre mis brazos, lo juro –aseveró.
  El corazón de Amelie dio un brusco vuelco y la sonrisa brotó de sus labios. Entró en el carruaje feliz y emprendió el camino hacia su nueva vida sin miedo. Ahora tenía una esperanza a la que aferrarse con fuerza, cualquier día podía volver a ser amada por Jane, el único hombre que ella quería, al único hombre que había entregado su corazón, su inocencia y castidad. El cuerpo de Amelie estaría sometido a Dupoint, pero su alma volaría libre y con una clara elección: Jane Fontaine.




Espero que os haya gustado este corto relato, queridos lectores. Hasta la próxima entrada.

jueves, 23 de junio de 2016

PUNTO Y SEGUIDO, SEGUNDO POEMARIO DE RITA TURZA

Después de "Se avecinan noches de tormenta", mi gran amiga Rita Turza publica su segundo poemario: Punto y seguido. Un magnífica obra que yo he tenido el privilegio de leer en primicia. No solo porque sea amiga de Rita, sino porque soy la prologuista de semejante maravilla.

Punto y seguido enamora con solo ver su portada, sencilla a la par que elegante, y embelesa más aún al leerlo. Como Rita nos tiene acostumbrados a sus seguidores, su poesía cala hasta el fondo del alma, encrespándote la la piel. Además, en Punto y seguido nos encontraremos con una faceta más personal de Rita, pues no solo nos habla del amor, de las relaciones rotas o imposibles, también versa sobre sus seres queridos, amigos e incluso de sus poetas.

En definitiva, Punto y seguido es todo un caramelito con el que endulzarnos las bocas y saciar las almas. Y yo me siento muy orgullosa de que Rita me eligiera para hacer el prólogo de semejante obra de arte. Desde aquí, desde mi blog, quiero darle las gracias públicamente. Ha sido todo un honor, amiga. Y desde aquí, desde mi casa virtual, os animo a leerlo, os encantará, estoy convencida.

Es difícil elegir un poema de entre los 78 que componen Punto y seguido, puesto que todos, de una forma u otra, despiertan sentimientos. Pero haciendo un gran esfuerzo de reflexión, si me pidieran quedarme con uno, y solo con uno, mi elegido sería el mismo que da titulo al poemario: Punto y seguido. Y me quedo con él por una sencilla cuestión, porque me hace formularme una pregunta: cómo tan pocas palabras pueden expresar tanto.




Y tomándome la licencia, y sabiendo que a mi amiga Rita no le va a importar, os dejo con el poema que me robó el corazón desde el mismo momento que lo leí.


Punto y seguido:

                                                               Te echaba de menos 
                                                               antes de que te fueras
                                                               y terminé con un punto y seguido.
                                                               Soy incapaz de ponerlo aparte
                                                               y olvidar todos tus besos.

Rita Turza.


lunes, 13 de junio de 2016

LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID LLEGÓ A SU FIN

Después de diecisiete maravillosos días ayer acabó la feria del libro de Madrid. Tendremos que esperar 365 días de nuevo para volver a disfrutarla. Aunque no voy a lamentarme, pues he tenido el privilegio de acudir a ella en diez ocasiones distintas. Diez tardes donde he firmado ejemplares de mis novelas "La esencia de mi vida" y "Todo por Daniel", donde he podido acercarme a los lectores y hablar con ellos, donde he comprobado que voy haciéndome con un público fiel que vienen a buscarme para comprar mi siguiente novela y que se interesan por saber cuando llegará la próxima, y donde he escuchado a más de uno de los lectores declararse fan incondicional de Eva Zamora. ¿Puede haber algo más gratificante para un escritor? Creo que no. Ver que mis novelas gustan es muy satisfactorio. Ver que los lectores vienen buscándome cuando no soy una escritora de reconocido nombre sino una más de las que trata de abrirse camino, eso es impagable. De modo que el balance de esta feria del libro, la segunda como autora para mí, ha sido muy bueno, muy motivador. Gracias a todos, queridos lectores.


Para Eva Zamora
Con Beatriz Guillén, que vino a verme.

para Eva Zamora
Con Matteo Barbato, una gran poeta que está
a punto de publicar su poemario.

para Eva Zamora
Primer día de feria junto al escritor y compañero de editorial
Eduardo Martínez Rico.

para Eva Zamora
Junto a Raúl, un viejo amigo que me
dio la sorpresa de venir a verme y llevarse
una de mis novelas.

para Eva Zamora
Gema y Lucía, que también se acercaron a verme.

para Eva Zamora
Calendario de firmas.

Calendario de firmas.

Todo por Daniel, en solo unos meses
lanza la segunda edición.

La esencia de mi vida imprime la tercera edición.



para Eva Zamora
Último día de feria.

para Eva Zamora
De izquierda a derecha: Alberto Santos, mi editor; T.F. Famux, autora de
La marca del guerrero y Los viajes de Taisham; una servidora; Valentín, colaborador de
la editorial; Irene; ilustradora de la editorial; y Sara; colaboradora de la editorial.
Cierre de feria en ese momento. Felices y contentos con el resultado.
Hasta el próximo año.

En fin, este ha sido el resumen de la feria en imágenes. Los lectores me han hecho muchas más fotos, el fallo es que yo no las tengo  para poder mostrároslas.  
Y bueno, cerrada la etapa de la feria de Madrid se abren otras ferias y se retoman y abren otras etapas. Este año, por distintas circunstancias, no podré acudir a Gijón, a la Semana negra; pero de momento sé que, al igual que el año pasado, estaré en Aranda de Duero. Una ciudad que me acogió con los brazos abiertos y de la que conservo un muy grato recuerdo, además de comer de maravilla. Será para el fin de semana del 16 y 17 de julio. Espero a todos los arandinos con ganas.
En cuanto a las etapas, desde luego que voy cumpliendo proyectos poco a poco. Estoy terminado de escribir la que será mi sexta novela, y en otoño, si no hay contratiempos, publicaré mi tercera obra. Ya os he comentado que es mi novela más atrevida, una historia romántico-erótica. Os he avanzado el título: Perdida en mi desconfianza. Hoy os desvelaré una pincelada más, los nombres de los protagonistas: Cristina y Marc. Evidentemente, os iré contando más cosas a lo largo del verano. Incluso os colgaré algún breve fragmento para que vayáis abriendo boca con esta historia cuya trama tiene mucho trasfondo. 

Hasta la próxima entrada, queridos lectores. 

jueves, 2 de junio de 2016

UN AÑO MÁS EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID

Este es el segundo año que voy a la feria del libro de Madrid, evidentemente como autora, firmando ejemplares en una de las casetas. Como público he asistido en innumerables ocasiones, perdí la cuenta.

Este segundo año me estoy encontrado con lectores que vienen a buscarme, que compraron el pasado año "La esencia de mi vida" y vienen a por mi segunda novela "Todo por Daniel". Pero lo más grande es que ya me están preguntando para cuándo la tercera porque quieren leer todo lo que escriba, se declaran fans incondicionales de Eva Zamora.

No hay día que no haya terminado emocionada al ver que vienen a buscarme, que han preguntado en información en qué caseta estoy, escuchando lo mucho que han disfrutado con mi novela, y lo mejor, declarándome que quieren que viva de esto, de escribir, porque valgo.

Por mucho que intente explicaros mis sentimientos jamás podréis haceros una idea de todo lo que vuestros actos y palabras me hacen sentir. Lo he dicho muchas veces, y lo vuelvo a repetir, de esto no vivo y no sé si algún día llegaré a hacerlo. Eso sí, las satisfacciones personales que me estoy llevando no se pueden pagar, no habría dinero suficiente para cuantificarlas, son impagables. Escuchar frases como: "Vengo buscándote, me encantó "La esencia de mi vida" y quiero "Todo por Daniel" o "Quiero este libro, "Todo por Daniel", me han hablado muy bien de él y vengo buscándolo" o "Eva Zamora, vengo buscándote. Me he leído tus dos novelas y me han gustado mucho, ¿para cuándo la tercera? Esas palabras me encrespan la piel y me llenan de ganas de crear más novelas, de escribir sin parar. De hecho, estos días, después de llegar de la feria, me han dado las 2 y las 3 de la mañana pegada al ordenador tecleando sin parar en mi sexta novela. También lo he dicho muchas veces, pero lo voy a repetir una más, SOIS MI MOTOR, queridos lectores.

Gracias a Rosa, Carmen, Toñi, Fernanda, Mª Luz, Conchi, Aurora, Nico, Cecilia, Marisa y Mª Paz, espero no haberme olvidado ninguna, por venir a buscarme, por declararos fans de mi obra y por estar deseando con ganas que llegue mi tercera novela. Una historia más atrevida a lo que he escrito hasta el momento, una novela romántico-erótica. Una que con hablaros brevemente de ella me habéis dicho que estáis deseosas de tenerla en vuestras manos. Muchas gracias.

Repaso en imágenes del año transcurrido desde mi primera feria del libro de Madrid:

Después de la feria del libro, donde se agotaron
ejemplares, se lanza la
segunda edición de mi primera novela.

Luego llegaron muchas ferias, aquí en la semana
negra de Gijón

Feria de Medina del Campo (Valladolid).

En otoño llega mi segunda novela

Presentación de "Todo por Daniel", junto a Ángel García y Alberto Santos

En Belmonte de Tajo firmando ejemplares

Feria de las rebajas, stand de Librería Guillén

para Eva Zamora
En solo una semana Todo por Daniel entra en el top 100
de Amazon y se coloca en el nº 62
para Eva Zamora
Firmando ejemplares por el día del libro en
Librería Guillén.


De feria en la primera Villa del libro de España: Urueña.

para Eva Zamora
En el Centro de Adultos de Rivas Vaciamadrid.

EVa Zamora
Todo por Daniel lanza la segunda edición

para Eva Zamora
La esencia de mi vida lanza su tercera edición

De nuevo llega la feria del libro de Madrid

para Eva Zamora


para Eva Zamora

para Eva Zamora
Con Matteo Barbato, poeta, en la feria del libro de Madrid

para Eva Zamora
Gema y su hija Lucía,
lectoras que acuden a verme

para Eva Zamora
Raul, un viejo amigo que vino a apoyarme

para Eva Zamora
Con Eduardo Martinez Rico, escritor y compañero de editorial

Todo un año y cuántas cosas me han ocurrido gracias a mis novelas, qué cantidad de gente he conocido a lo largo de todos estos días. Personas maravillosas que la literatura ha cruzado en mi vida.

También me han realizado dos entrevistas en los últimos meses, una en Onda Cero Radio; la otra Blanca Rosa en La Buhardilla, programa de Barcelona. 

No puedo estar más contenta de lo que estoy, y viendo toda la cantidad de escritores que hay, pues en las ferias conoces a muchos que intentan publicar, soy consciente de la suerte que he tenido encontrando a mi editor. Aunque si él me escucha decir esto me corregiría, como hace siempre, y diría que la suerte es mutua, de los dos. Desde luego siempre estaré agradecida a Alberto Santos por abrirme una puerta. Una muy grande pues confió tanto en mi obra que hasta abrió un sello de novela romántica, él no publicaba ese tipo de género. Y a quien siempre estaré agradecida, de forma eternamente, es a los lectores. Porque ellos, sin duda alguna, son los que me han hecho llegar hasta aquí. Y por lo que estoy viendo, no quieren que pare de escribir. Y eso haré, contar historias sin parar para que vosotros las disfrutéis. La próxima llegará en otoño. Iré adelantando pinceladas sobre ella en mi Facebook (Eva Zamora autor). Ánimaros y entrar, y si os gusta mi página, pinchar en el Me gusta, os lo agradeceré. 

El sábado podéis encontrarme de 17,00 a 21,00h en la feria del libro de Madrid, caseta 231.


Un beso extra grande, os quiero, queridos lectores.